La última nota periodística a Bernardo Neustadt
Luego de otorgar múltiples notas por los canales de noticias del cable argentino, Bernardo Neustadt se alejó de los medios masivos para conceder una nota telefónica con el programa radial “Nada es Gratis en la Vida”. Durante la charla, descubrimos a un longevo ser humano dispuesto a reírse de sí mismo y a seducir a mi compañera de aventuras, Patricia Marí, más allá de diferencias ideológicas. Dos años atrás lo había entrevistado, por primera vez, con motivo de mi tesis de la licenciatura en Comunicación titulada “El rol de los medios masivos sobre las privatizaciones de las empresas públicas durante el primer gobierno de Carlos Menem”. Allí Neustadt reconocía errores pero aclaraba que él no había sido quien había privatizado ni tampoco había recibido un canal o una radio, como otros, por simpatizar con las ideas de un gobierno. El 10 de mayo de este año, durante la charla telefónica con el ex conductor de “Tiempo Nuevo”, el hombre de 83 años ensayó su despedida de este mundo y no sentí la necesidad de preguntar las mismas preguntas “molestas” de aquel primer encuentro. La charla condescendiente provocó internas entre los integrantes del programa y diferencias entre los que deseaban recriminarle a este anciano haber cambiado de opinión cientos de veces y otros, como yo, que creían, y aún creen, que este hombre fue la voz de millones de cambiantes opiniones. El pseudo progresismo ataca al líder olvidado o al ex influyente periodista, ahora que han perdido todo lugar de poder en la sociedad. Los pluralistas y los verdaderos periodistas debemos darle la posibilidad de expresar sus opiniones a todos, estemos o no de acuerdo con sus ideas siempre en el marco del respeto y de la ley. Neustadt se fue y los conflictos a los que hizo referencia por última vez el 10 de mayo aún siguen sin resolverse. El calendario y el destino quisieron que este gran periodista se haya ido el día de todos sus colegas. A su manera, fue “un hombre que ayudó a pensar”.


